EDITORIAL – El Afroargentino N° 7
La Argentina del siglo XXI se sigue rigiendo por los parámetros políticos del siglo XIX, donde hablar de la paridad de género en la representación política genera los más furibundos debates misóginos. A su vez, plantear la representación de los Pueblos Originarios les resulta gracioso y hasta ridículo a las personalidades de los programas políticos de mayor audiencia en el prime time televisivo. Ni que hablar de los fantasioso que les sonaría a estos mismos sectores hablar de bancas de legisladores para afrodescendientes argentinos, “¡¿A caso a los esclavos no los mataron a todos en las guerras de independencia y en la del Paraguay?!”